Esta canción, El tiempo se puede parar, es del último disco de Shuarma llamado Universo.
¿El tiempo se puede parar? Yo creo que de hecho se para más de una ocasión!!
Esta canción, El tiempo se puede parar, es del último disco de Shuarma llamado Universo.
¿El tiempo se puede parar? Yo creo que de hecho se para más de una ocasión!!
El ya desaparecido grupo de Elefantes en el que cantaba Shuarma.
¿Somos capaces de prestar asà nuestros brazos y nuestras piernas?
Pero sobre todo, siendo completos ¿no estaremos teniendo la minusvalÃa en nuestro corazón?
El disminuido fÃsico no ha perdido las ganas de vivir ¿y nosotros qué tal andamos? ¿Aún somos capaces de disfrutar?
Finalmente, ¿no será una metáfora de los que nosotros somos en manos del amor de Dios?
Miércoles de Ceniza
NÃGER: IDH=0,311 - IDG=0,355
Entrevista a una hambrienta
Nana sólo tiene 22 años, aunque aparente más. Hace 10 dÃas que parió dos niños, a los que contempla angustiada porque apenas tiene con qué alimentarlos.
Nana Buei es sólo una entre cientos de miles de mujeres que comparten la misma tragedia, madres de esos 800.000 niños gravemente afectados por el hambre, condenados a padecer las consecuencias de la desnutrición crónica. Entre ellos más de 130.000 se encuentran bajo riesgo de muerte.
Su marido podÃa haberla repudiado pero no quiso hacerlo. Prefirió tomar una segunda esposa. «Aunque éramos y somos muy pobres, comprendà que Abdú necesitaba otra mujer. Ella le ha dado seis hijos, todos los que yo no pude; se queda embarazada cada año y yo la ayudo a criarlos».
No es una tarea fácil sacar adelante una prole numerosa en el sur de NÃger, con una renta diaria de ochenta céntimos de euro diarios. Sin embargo, las mujeres tienen siete u ocho niños, de los que suele morir un par, y obran el milagro de alimentarlos, pese al injusto reparto tradicional de los ingresos en las familias campesinas. La cosecha se divide en tres partes; una se destina al comercio, otra al disfrute exclusivo de patriarca, y la última queda para la mujer y los hijos.
Inesperadamente, en el peor momento posible, Nana volvió a quedarse embarazada. La preocupación económica enturbió la alegrÃa familiar, sobre todo, cuando parió dos bocas más. Curiosamente es en las épocas de hambre cuando más gemelos nacen. «Me llevé una alegrÃa inmensa al tener dos niños varones. Pero al mismo tiempo estoy muy triste porque mis pechos están secos y como mi marido vendió las cabras no tenemos una sola gota de leche» Sólo dispone de agua con azúcar para alimentarlos. La dieta básica es el mijo con agua, cocinado de distintas formas, pero el elevado precio de los cereales los vuelve inasequibles. Por eso hoy cocinará una pasta verdosa, hecha con yerbas, hojas y raÃces, enriquecida con anza, un fruto parecido a las aceitunas verdes sin madurar. Se trata de vegetales ricos en proteÃnas, pero que han de ser hervidos durante muchas horas por su elevada toxicidad.
«De la vida de mis hijos depende la mÃa. Si ellos mueren yo no tendré fuerzas para seguir adelante» Las palabras de Nana, pronunciadas en voz muy baja y con una tremenda serenidad en los ojos, describen la tragedia colectiva del hambre en NÃger. Pero nadie parece escucharlas.
Vicente Romero. El Mundo, Suplemento Crónica. Domingo 14/08/05, número 513
Ampliando miras: NUTRICIÓN Y CRECIMIENTO
La FAO calcula que aproximadamente 826 millones de personas están malnutridas, de los cuales el 96% se encuentra en los paÃses en desarrollo. Esta incidencia es mayor en las niñas y mujeres jóvenes que entre los niños y hombres de la misma edad.
Las madres jóvenes mal alimentadas no tienen suficiente leche para sus bebés que sufren bajo peso al nacer, no reciben un amamantamiento suficiente y son destetados prematuramente cuando nace el siguiente bebé.
Las familias tienen pocos recursos económicos para comprar comida, y cuando las cosechas del año de mijo o del cereal básico no son productivas o se estropean aparece la hambruna y con ella la muerte de muchos niños y niñas.Gesto para hoy: Hoy es Miércoles de Ceniza. Comienza este recorrido de cuaresma suprimiendo una de las comidas de hoy como muestra de solidaridad.
Oración
Señor Jesús, tú que saciase el hambre de la multitud,
acuérdate de todas las personas que hoy no podrán comer. Que sepamos alimentarnos de la Palabra de Dios
y responder a ella con generosidad,
compartiendo nuestros bienes
y trabajando por un mundo más justo y solidario. Amén.
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Acabo de volver, después de mucho tiempo de abandono y ausencia de este Blog. Espero que esta vez ya con regularidad. He estado inmersa en muchas “batallitas” de todo tipo, AuditorÃas en el Colegio, Web de mi Congregación (por cierto, podéis visitarla en www.pmaria.es) y muchos lÃos más propios de los adolescentes de mi Colegio (por decirlo finamente). En fin, el caso es que creo que, por fin, he vuelto.
Seguramente ya no quede mucha gente de la que asiduamente leÃa este blog, pero por si acaso, pasad la voz… A ver si recuperamos el tiempo “perdido” que no hemos compartido. ¡Menuda manera de empezar el 2008 he tenido!
No signifique que ya no tenga proyectos entre mano; gracias a Dios, cuando terminamos una, empezamos otra, asà es nuestra vida. Quedan muchas cosas por delante, cosas por hacer y cosas por solucionar… Pero ojalña que sin tanta urgencia y con un poco más de paz.
Os saludo, amigos y gracias a los que aún volvéis alguna vez por aquÃ.
Creo que realmente vale la pena…
Me basta
Me basta con saber que estás aquÃ
encerrado en una urna de cristal
volando a lomos de una nube gris
caminando de nuevo sobre el mar.
Me basta con saber que estás aquÃ
aunque tardes un poco en regresar
Tú dijiste que habÃas de venir
haz que no nos cansemos de esperar.
Me basta con saber que estás aquÃ
aunque no se te oiga respirar
y ni siquiera el corazón latir.
Me basta con tu nombre pronunciar.
Me basta con saber que estás aquÃ
preparándonos una eternidad
aunque tengamos antes que morir
para poder después resucitar.
Me basta con saber que estás en mÃ
y que nada nos puede separar
ni la anfustia, ni el hambre, ni el sufrir,
ni el peligro, la espada o la precariedad.
Me basta con saber que estás aquÃ
y que eres el principio y el final
que te obedece el tiempo y el sol sale para Ti
que das orden al viento y deja de soplar.
Me basta con saber que estás aquÃ
y que pronto nos hemos de encontrar
que nuestra travesÃa tiene un fin
y Tú estás esperando a la orilla del mar.
Me basta con poder decir que sÃ
y darte mi permiso para entrar,
que tu palabra se haga carne en mÃ
y que se cumpla asà en todo tu voluntad.
Me basta si al mrir puedo decir
que todo se ha cumplido y exhalar
el último suspiro inclinándome hacia Ti
para rendir mi espÃritu y luego volar.
Me basta porque sé que asà te basta a Ti.
Me bastará aquel dÃa poder escuchar
que pronuncias mi nombre para bendecir
y olvidar todo lo que pude hacer mal
Me bastará…..
¡¡GRACIAS!!!
 
Tu gloria, Señor, es que mi vida te refleje. Que mi risa hable de un Dios risueño, y mi inquietud de un Dios cercano, preocupado por los suyos.
Tu gloria es la mano que tiendo, y la que acepto, la palabra que me regala aprecio y esperanza, la mirada que adivina posibilidades.
Tu gloria es que se estremezcan mis entrañas porque descubro que el otro es mi hermano. Que sane la herida injusta. Y que el verdugo guarde el arma para siempre.
Tu gloria, Señor, somos nosotros, capaces de incendiar el mundo con tu evangelio.Â
Que hay demasiado grito. Que sobran palos, barreras y hambres. Que muchas personas viven en medio de vendavales y de lágrimas.
Paz para quienes ocultan dolores viejos y heridas nuevas. Para quienes lloran fracasos o impotencia. Para quienes caen en los caminos, vÃctimas de los abismos que devoran sueños y vidas. Paz para quien se estremece por un futuro incierto, y para quien no consigue olvidar. Para quien se siente solo. Para el cautivo, retenido por muros de piedra o de prejuicio. Paz para dar y construir, para regalar y anunciar.
La paz necesaria, que es promesa y deseo.
Quiero amor. Como todos.
Quiero un abrazo, una caricia, una sonrisa, una broma, una conversación profunda, un paseo en silencio o un parloteo intrascendente. ReÃrme mucho con quien me aprecia. Llorar por todo lo que me desborda, sabiendo que el hombro en que me apoyo es refugio seguro.
Y tú, Señor, me amas asÃ.
Quizás no es tan fácil sentirte. No es fÃsico ni inmediato. Es la tuya una presencia diferente. Pero me quieres con locura, sin condiciones, en la flaqueza y la fortaleza. Y a cada hombre y mujer, niño, joven y anciano…
No hay desamados para ti. No estamos solos.

Las calles están, como siempre, llenas de luces y de gente, de escaparates y compradores, de bullicio estresante… Y digo yo, ¿qué tiene que ver todo esto con la Navidad?
¿Qué tiene que ver con un niño débil y frágil, recién nacido en un establo? ¿Qué tiene que ver con unos padres, pobres y sencillos? ¿Qué tiene que ver con mi Dios, pequeño y humilde, indefenso y con frÃo?
Sólo me queda callar, porque el misterio envuelve el aire, porque el amor de ese Niño es la única respuesta a todas mis necesidades e interrogantes.
¿Y a quién le gusta esperar?
Por lo menos a mà no. Sinceramente odio las esperas, pero también es verdad que a medida se acerca el momento de lo esperado, me va entrando un cosquilleo en el estómago que me va llenando de ilusión el cuerpo. Hay quien disfruta incluso más con la espera que del momento esperado. Yo no llego a eso, ya he dicho que odio esperar.
Lo que sà es cierto es que el Adviento se pasa volando; es como cuando empiezas a preparar algún acontecimiento importante, entre los preparativos, los ires y venires, etc. no te das cuenta y ya llegó. Pero me encantarÃa que llegara sin tanto envoltorio, por eso quisiera prepararlo asÃ, desnudo de adornos, con sinceridad plena, al meollo del asunto, que lo esperemos sencillamente, impacientemente, pero sinceramente, lo más parecido al Evangelio, no habÃa luces de colores ni consumismo ni dulces… Sólo la espera de algo grande, profundo, incluso doloroso, porque -no sé por qué- nunca el amor se hace presente sin dolor.
A ver si este año sabemos esperar de verdad, entre el frÃo y la nieve, con sandalias en los pies…
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