No me convencen las ideas repetidas sin sentido, aprendidas inconscientemente y que suenan a lavado de cerecbro, aunque están muy gastadas. Suenan a disco rayado.
No me convencen las modas, aunque éstas sean de cosas buenas: la moda de poner cara guay, la moda de volverse místico, la moda de la alegría superficial, la moda de ser los graciosos, la moda de “aquí todo va bien”, etc. Me huelen a tapadera.
No me convence el borreguismo como si todos fuéramos fotocopia de lo “políticamente aceptable”, de la excesiva sintonía “casual” con el gobierno o jefe de turno y del peloteo disimulado. Visten recompensas ocultas.
No me convencen las palabras sin sentimiento, sin pasión, siempre en un mismo tono o con un mismo mensaje. Las palpo como vacías y superficiales.
No me convencen las formas siempre suaves y comedidas, esas que nunca se alteran, y aparentemente caen bien a todo el mundo. Me saben a podrido.
Me convence la sinceridad, la naturalidad, la transparencia, la autenticidad, la vida sentida! No el que nunca hiere, ni el que nunca se enfada, ni el que nunca grita, ni el que nunca discute, ni aquel para quien siempre todo está bien. Con ese se crean siempre dos mundos paralelos: el aparente y el de debajo, el verdadero, el que un día saltará por los aires y nos sorprenderá.
Algunos muchas veces tienden a pensar que es “mejor” callarse, aguantar, disimular, seguir la onda, no molestar. No han leído Mateo 10,38: “No he venido a traer paz a la tierra sino espada” . Quizás por eso no convencen, les falta la espada connatural de la vida.







2 Respuestas for "No me convence"
Me gusta mucho esta breve reflexión, Xiskya.
Gracias, R. !
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